Liber Astronomiae Antiquus

Jules Verne y la Primera Edición del Viaje a la Luna: 1865

En 1865, Jules Verne imaginó con precisión científica asombrosa el primer viaje a la Luna. Cien años antes de que ocurriera de verdad. Os contamos la historia de la primera edición de este libro legendario.

07/05/2026

En 1865, Jules Verne publicó una novela que describía con detalle extraordinario el lanzamiento de una cápsula tripulada hacia la Luna: cálculos de velocidad de escape, coordenadas geográficas para el impacto, efectos de la ingravidez. Ciento cuatro años más tarde, Neil Armstrong pisó la superficie lunar. Cuando le preguntaron por su inspiración, citó a Verne. Tener una primera edición de De la Terre à la Lune es tener entre las manos el punto de origen de uno de los sueños más grandes de la humanidad.

La Primera Edición Hetzel (1865)

Pierre-Jules Hetzel era el editor de los grandes: Balzac, Víctor Hugo, Émile Zola... y Jules Verne. Su colaboración creó los Voyages extraordinaires, una de las series literarias más influyentes del siglo XIX. De la Terre à la Lune es la cuarta obra de la serie, publicada en 1865, y la primera en llevar la ciencia espacial al gran público. Hetzel publicó tres estados de encuadernación, de los cuales el de media piel marroquina dorada es el más raro y lujoso.

Previamente serializada en el Journal des Débats politiques et littéraires entre el 14 de septiembre y el 14 de octubre de 1865, la novela tuvo un éxito inmediato. Verne, que no era científico sino un escritor obsesionado por la investigación, pasaba horas en la Bibliothèque nationale de France leyendo publicaciones científicas. Cuando le preguntaban por sus predicciones, respondía: "Yo no he inventado nada."

La Precisión Científica de Verne

El Gun Club de Baltimore, integrado por veteranos de la Guerra Civil americana obsesionados con la balística, diseña un cañón colosal para enviar tres pasajeros a la Luna. El detalle técnico es asombroso para la época: Verne calculó la velocidad necesaria para escapar de la gravedad terrestre, eligió Florida como lugar de lanzamiento por su latitud cercana al ecuador —exactamente donde la NASA construiría el Centro Kennedy—, e incluso imaginó los efectos de la ingravidez durante la trayectoria. Pero erró en un detalle crucial: una persona no podría sobrevivir la aceleración de un cañón. El cohete, como vehículo espacial, estaba por inventarse.

La Huella de una Novela Visionaria

El impacto cultural de la novela es incalculable. En 1902, Georges Méliès la adaptó al cine en lo que muchos consideran la primera película de ciencia ficción. Y cuando el Apolo 11 alunizó en 1969, Armstrong no olvidó citar a Verne. Las primeras ediciones de los Voyages extraordinaires son hoy objetos de colección muy cotizados, tanto por su significación literaria como por su calidad tipográfica.

Poseer una primera edición de De la Terre à la Lune de 1865 no es simplemente tener un libro raro: es ser custodio de uno de los momentos fundacionales de la imaginación espacial humana.